martes, 31 de agosto de 2010

El Paseo






—¿Podría usted jurar que este es el libro más difundido del año?
—Sin duda.
—¿Podría afirmar que este es el libro que hay que haber leído?
—A toda costa.
—¿Y es realmente bueno?
—¡ Qué pregunta tan superfina e inadmisible!
—Se lo agradezco mucho —dije con sangre fría; preferí dejar tranquilamente donde estaba el libro que había tenido la más absoluta difusión, porque había que haberlo leído a toda costa, y me alejé sin ruido, sin perder una sola palabra más.
—¡Hombre maleducado e ignorante! —me gritó, naturalmente, el vendedor, en su justificado y profundo disgusto. Pero yo le dejé hablar y seguí mi camino con lentitud, y además, como enseguida explicaré y haré comprensible, directo al imponente instituto bancario situado en inmediata proximidad . 

Robert Walser, El paseo


Robert Walser muere paseando , precisamente en su paseo de navidad de 1956. Se encontraba en las cercanías del manicomio de Herisau, donde él mismo había decidido internarse por su propia decisión en los últimos años de su vida. Robert Walser es uno de esos escritores "olvidados" por la tradición literaria occidental pero que paradójicamente fue admirado por escritores como Walter Benjamin, Franz Kafka y Thomas Mann.

domingo, 22 de agosto de 2010

Nuevos títulos




"Homenaje al pie de la horca" de Julius Fucik
Julius Fučik nació el 23 de enero de 1903 en Praga. Estudió filosofía en la Universidad de Pilsen. En 1921 ingresó en el Partido Comunista, a la vez que inciaba su labor como crítico literario y teatral. Fue, luego, redactor de las publicaciones comunistas Rudé Právo (órgano oficial del Partido Comunista Checoslovaco) y Tvorba.
En los albores de la década del ’30 realizó varios viajes a la Unión Soviética. Y fue a partir de estos viajes que escribió su obra documental “En la tierra donde el mañana ya es ayer”.
En febrero de 1941 pasó a ser miembro del Comité Central del Partido Comunista en la clandestinidad. No pasará mucho tiempo para que, luego de ser detenido por la Gestapo, sea llevado a la cárcel de Pankrác. Mientras estuvo en la cárcel, entre abril de 1942 y mediados de 1943, escribió su obra “Reportaje al pie de la horca”, cuyos manuscritos fueron sacados clandestinamente de la cárcel, para ser luego compilados y publicados por su esposa Gusta Fucíková en 1945. Fucik fue trasladado a Berlín en el verano europeo de 1943, condenado a muerte y asesinado poco después.
El 8 de septiembre, día de su asesinato, ha sido declarado Día de los Hombres y Mujeres de Prensa en el Mundo.
“Reportaje al pie de la horca” es el relato de una larga espera, larga, y no estrictamente en sentido cronológico, larga, porque se espera a la muerte, a una muerte que se hace presente, en todo momento, pero que nunca acaba de llegar.
Fucik, hombre de los que no abundan. He ahí la pertinencia de su relato, lo imprescindible de su lectura, la vigencia de su vida.
¡Hombres: os he amado. Estad alertas!





"La revolución permanente en América Latina" de Carlos Rossi
En 1972, Michael Löwy publica, bajo el seudónimo de Carlos Rossi, “La revolución permanente en América Latina”. Poco se sabe de las circunstancias de la aparición de este texto más que el apremio del contexto político-social latinoamericano. Son –según sus mismas palabras- los acontecimientos recientes, como el fracaso del régimen de Torres en Bolivia y el giro derechista del régimen “militar nacionalista” de Perú, los que llevan a Rossi a proponer revisar las experiencias fracasadas de las revoluciones burguesas en América Latina y de la política reformista de los partidos comunistas.
En el transcurso del libro, Rossi trata de ir más allá de la crítica a estas experiencias. Con la revolución cubana como ejemplo, la introducción de la idea de la revolución permanente para América Latina es lo que le permite realizar una apuesta, que se identifica con las nuevas experiencias de las guerrillas que van emergiendo a lo largo y ancho del subcontinente latinoamericano, tomando así partido por la estrategia de la lucha armada. 


Si querés conseguir alguno de estos libros escribinos a editorial.mas.aca@gmail.com

Nuevo libro: Espectros de Marx




“Nadie, me parece, puede discutirlo: una dogmática intenta instalar su hegemonía mundial bajo unas condiciones paradójicas y sospechosas. Hay, hoy en día, en el mundo, un discurso dominante, o más bien en trance de hacerse dominante, respecto a la obra y al pensamiento de Marx, respecto al marxismo (que es, quizás, otra cosa), respecto a todos los rostros pasados de la Internacional socialista y de la revolución universal, respecto a la destrucción más o menos lenta del modelo revolucionario de inspiración marxista, respecto al derrumbamiento rápido, precipitado, reciente, de las sociedades que han intentado ponerlo en marcha, al menos en lo que llamaremos de momento, citando otra vez el Manifiesto, la «vieja Europa», etc. Este discurso dominador tiene, con frecuencia, la forma maníaca, jubilosa e incantatoria que Freud asignaba a la fase llamada triunfante en el trabajo del duelo. La incantación se repite y se ritualiza, mantiene y se mantiene con fórmulas, como prescribe toda magia animista. Vuelve a la cantinela y al refrán. Al ritmo de un paso cadencioso, clama: Marx ha muerto, el comunismo está muerto, bien muerto, con sus esperanzas, su discurso, sus teorías y sus prácticas, ¡viva el capitalismo, viva el mercado, sobreviva el liberalismo económico y político!”
Jacques Derrida
Este párrafo da cuenta de una de las cuestiones donde Derrida se compromete a señalar cómo la deconstrucción se pone en acto ella misma.
Las conferencias que Derrida imparte en un coloquio orientado a la “marchitación” del pensamiento de Marx y el marxismo hoy en día, hacen que el autor con sus lecturas, tome una posición que el gesto de la dedicatoria  y recuerdo a Chris Hani ya provoquen un asedio al mismo coloquio.     
      

Si querés conseguir alguno de estos libros, escribinos un mail a editorial.mas.aca@gmail.com. 

martes, 13 de abril de 2010

Feria del libro independiente y autogestiva en Rosario

A partir de las 11:00 hs del día 16 de Abril en la plaza San Martín (Córdoba y Dorrego)
Presentación de escritores independientes, editoriales, revistas, publicaciones alternativas, radio abierta y músicos invitados.
A la noche fiesta en el Kinder (9 de Julio 659) en el marco del cierre de la FLIA.

viernes, 9 de abril de 2010

Un tema ineludible


En los últimos años los asesinatos y casos de tortura perpetrados por el Estado han ido en continuo aumento. Sin embargo, se presenta el fenómeno de los permanentes reclamos por más represión (utilizando como falso equivalente el término “seguridad”) llevados adelante con insistencia por ciertos sectores de la sociedad; seguido del hecho de que eso no llama la atención.
Pocos años atrás, cuando se reclamaba seguridad, nos referíamos a la seguridad social: salud, vivienda, educación, garantizados para todos por el Estado. Lo que hoy circula, estridentemente, son pedidos por más violencia, ejercida desde el Estado.
En este tema, el de la violencia estatal, nadie puede jugar de ingenuo. Por más que se lo revista como una cuestión de ‘seguridad’ y de universalidad; por más que se lo vulgarice en las voces de la farándula o con muñecos playmóvil enclavados en el espacio público; por más que los noticieros atemoricen las 24hs… En este tema, el de la violencia estatal, las víctimas son, en primer lugar, los pobres.
 Los pobres, además de no tener lo necesario para vivir, son quienes sufren una y mil veces los mal llamados “excesos” de la policía y del sistema penitenciario; crímenes, a su vez, amparados por la activa complicidad judicial.
El video que enviamos, realizado por la Correpi (Coordinadora contra la represión policial e institucional) como presentación del archivo 2009, expone clara y concretamente de qué se trata la violencia del Estado democrático.
Que los casos de ‘gatillo fácil’ y de tortura no se presenten como motivo de alarma; que la coerción estatal recaiga sobre excluidos, trabajadores y quienes se movilizan social y políticamente; que ante más crisis haya más represión… no es casualidad. Esto nos habla de quiénes son representados por el Estado, y quiénes controlados; expresa que la violencia estatal es una herramienta siempre vigente para que las clases dominantes gobiernen sobre el conjunto de la sociedad y sostengan sus intereses por sobre cualquier derecho.


 Acá van los links:
Agradecemos a los compañeros de Correpi por habernos facilitado el video para su difusión.

martes, 23 de marzo de 2010

Más de 30.000 razones para seguir luchando por la Revolución


        En estos días se habrán cumplido 34 años del inicio de la última dictadura militar. Nos pasamos pensando todos los hechos que ocurrieron durante el genocidio con su tenebroso legado y, a continuación, nos quedan abiertos muchos interrogantes y muchas cuestiones que están naturalizadas y que, por tanto, tenemos el trabajo de repensar, justamente porque dicho legado fue impuesto mediante el terror. El día del golpe, fue el día de la instauración de un fascismo más acentuado que perdura hasta estos días. El exterminio, la desaparición, fueron habilitados por ese fascismo, que como decía la proclama del golpe “…en esta nueva etapa hay un puesto para cada ciudadano…”; es un hecho, que a nadie le estaba permitido decir ni hacer nada de lo que no fuera del agrado del régimen militar. El fascismo -como lo expresó Roland Barthes en su Lección Inaugural- puede consistir entre tantas otras formas, fundamentalmente, en obligar a decir más que en prohibir decir. En la búsqueda de una comunión impuesta por el terror, en poner como enemigo a todo aquél que actúa, piensa y milita otras ideas que no sean las dominantes. Ese quiebre, esa ruptura progresiva es la que nos ha dejado la nefasta herencia, que representa un modo de vida de sometimiento, que va desde demonizar la reivindicación de los valores revolucionarios que a lo largo de cada generación luchadores populares han llevado con constancia y tenacidad hasta sus últimas consecuencias, hasta tener una tibia posición contra el encarcelamiento de chicos de 14 años. Quien los ha impuesto a esos valores es el mercado, en su salvajismo más duro en el que se ha podido desenvolver, son los valores de una clase dominante que se pregonan como “Dios, Patria y Hogar”, o yéndonos a términos más recientes expresados por la mesa de enlace sojera como “ejército, iglesia y campo”, valores como “libertad de prensa”, usados con una perversidad que asombra cuando las reglas de juego de esa supuesta libertad se impusieron mediante un genocidio.
         Todo lo que acabamos de decir tiene por supuesto una influencia enorme en el modo en que se vive una fecha como el 24 de marzo. La palabra “olvido”: no es casual que cada vez más se la intente mostrar como un paradigma a seguir (el que nos detengamos en esto que está en boca de todo el mundo en torno a esta fecha tendría que ser una de las cuestiones a repensar). Si tenemos olvido con respecto al pasado también lo tenemos con respecto a la herencia. Imposible no hacernos cargo de ella, queramos o no. Es ella la que nos marca día a día nuestro modo de vivir, la que no se puede calcular siquiera como un número más de los que se manejan en el mercado para saldar una deuda. No debemos permitir que nos salden las deudas con el pasado. Debemos tener en cuenta la falta de responsabilidad que eso significa ante tanta barbarie dominante que se arroga semejante pretensión. Si Mujica pretende dejar atrás el pasado y seguir “adelante”, y si los otros países hermanos también dejan que se archiven los crímenes de Lesa Humanidad cometidos durante dictaduras impuestas por el imperio, no pueden en lo más mínimo ser modelos a seguir sino modelos a combatir.
            Pero ahora, hagamos un detenimiento en esta marca de la forma de vivir que nos traza la herencia recibida. Detenimiento que nos va a tener que inducir a una apuesta concreta de cómo hacernos cargo, en el modo de trabajo que esta herencia nos demanda. Más que de trabajo de lucha. Tendríamos que ponernos a actuar en tanto y en cuanto no perdamos de vista al enemigo que está presente a diario. Éste se encuentra en los periódicos que leemos, en la legitimidad artificial de los discursos que nos invaden a través de los mass media, en la ilegitimidad virtual de determinadas acciones políticas de la protesta social.
            Todos los juicios que se reabrieron a los represores, archivados mediante las leyes de obediencia debida y punto final, y los indultos son en definitiva algo que tenemos la obligación de hacer continuar, pero no sin perder de vista que con el enjuiciamiento a los genocidas están presentes las reivindicaciones de nuestros 30000 desaparecidos, de los asesinados por el aparato represivo del Estado en democracia, y de los luchadores populares que siguen hoy día levantando esas banderas en todas las partes del mundo. Todas las organizaciones políticas que el genocidio, mediante la política del Terrorismo de Estado, disolvió tras el golpe hoy reclaman presente. Sean cuáles sean éstas (PRT-ERP, FAL, FAR, FAP, GOR, OCPO, MONTONEROS y los distintos comandos populares), todas tenían una legitimidad dentro de la sociedad, y cuesta al poder hegemónico reconocer hoy día cuáles eran sus identidades políticas. Esto es, qué proponían, qué métodos tenían para insertarse políticamente en la sociedad, los valores diversos que reivindicaban, aunque siempre bajo una consigna que era un común en el ideario setentista, la revolución para poder construir una Patria Socialista que abarque no sólo Argentina sino todo América Latina, siguiendo la idea del Che para que en el supuesto patio trasero del imperio yanqui surjan uno, dos o tres Vietnam.
            Pero hoy nos encontramos con un escenario en el que todas esas reivindicaciones están demonizadas, cuando no tapadas para restarle prestigio a una generación de militantes. Vemos simplificado el mensaje, de una manera tan perversa que un 24 de Marzo está más cerca de parecerse a un 10 de diciembre o, por decirlo de otra manera, que un día tan nefasto que ha dejado un legado de opresión, pobreza, miseria y todas las más profundas secuelas de un capitalismo de lo más salvaje, continuado y profundizado en democracia, sea únicamente para que nos conformemos con las migajas de ésta y que la sepamos defender como si fuera una democracia verdadera. Como si los valores por los que lucharon nuestros 30.000 desparecidos fueran las democracias de Alfonsín, Menem, De la Rúa, Duhalde, Néstor y Cristina Kirchner. Esto es lo que debemos enfrentar; a los que nos dicen que no existe y tampoco existirá otro sistema que no sea el que tenga los parámetros de la democracia liberal, y por ende el de la explotación, el sometimiento, la entrega, el olvido, la ausencia de reivindicaciones de la clase trabajadora y todo ideal por la revolución. Estando tan cerca del bicentenario, no podemos hacer oídos sordos ante estas proclamas del Fin de la Historia, que se intentan adueñar de los revolucionarios de Mayo, y de los de las décadas pasadas, pretendiendo evitar así lo que surge de la organización y la lucha popular.
            Por eso decimos que hoy es un día de lucha, que no podemos tomarlo de otra manera, que mientras siga habiendo genocidas libres, encarcelamiento a luchadores populares, miseria, explotación, analfabetismo, y muchísimas injusticias más propias de este sistema que, digámoslo nuevamente dista de ser el modelo a seguir sino a combatir, habrá y seguirá habiendo organización popular, resistencia y proyectos políticos revolucionarios. De esta forma podremos decir
¡30.000 COMPAÑEROS DESAPARECIDOS PRESENTES, AHORA Y SIEMPRE!